Se sabe que la elevación de la glucosa en la sangre es perjudicial para quienes viven con diabetes, pero poco o nada se habla acerca del efecto contrario: cuando el azúcar cae por debajo de lo que es considerado saludable para una persona (a menos de 70 mg/dL). A esta alteración se le conoce como hipoglucemia y puede conducir a la muerte si no se atiende de manera oportuna.

“Necesitamos glucosa para que las células funcionen de forma adecuada, pero mantener los niveles dentro de un rango saludable es fundamental para evitar el daño a largo plazo en los tejidos”, menciona Archana Sadhu, especialista en endocrinología del Hospital Houston Methodist.

Existen diferentes razones por las cuales disminuye el azúcar a niveles anormales, entre ellas, no comer los suficientes carbohidratos (llamados el combustible del cuerpo), realizar más actividad física de lo habitual o beber demasiado alcohol. Sin embargo, la causa más frecuente de este descenso es la aplicación de insulina, así como la ingesta de medicamentos utilizados para tratar la diabetes.

De acuerdo con la Sociedad Española de Diabetes, las personas con el tipo 1 de la enfermedad suelen tener episodios de hipoglucemia con una frecuencia de hasta dos veces por semana, mientras que en quienes viven contipo 2 de este padecimiento el riesgo es considerablemente menor. Cuando la glucosa baja más de lo debido, suelen presentarse síntomas como temblores, sudoración, dolores de cabeza, náuseas, latidos irregulares del corazón, irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse y entumecimiento de los labios, la

Un monitor continuo de glucosa alerta a los diabéticos sobre niveles peligrosamente bajos o altos de azúcar en sangre”.

La mejor forma de prevenir la hipoglucemia es monitorear la glucosa en sangre. lengua o las mejillas. A medida que la hipoglucemia se agrava pueden aparecer otros signos como habla arrastrada, visión borrosa, desorientación, la pérdida de la coordinación y pesadillas si la persona se encuentra dormida, señalan especialistas de Mayo Clinic. Un cuadro todavía más grave expone a los pacientes a la pérdida de conocimiento, a sufrir convulsiones o, incluso, causarles coma o, en el peor de los escenarios, la muerte.

NI MUY MUY, NI TAN TAN

La hipoglucemia se diagnostica a través de una medición de la glucosa en sangre o bien por medio de análisis de laboratorio. Cuando los niveles de azúcar bajan a menos de 55 mg/dL se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias. Entre las alternativas para tratar esta condición, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), está el glucagón inyectable, hormona que aumenta la liberación de glucosa.

Si los rangos de azúcar en la sangre se encuentran bajos, especialistas aconsejan seguir la regla de los 15-15: consumir 15 gramos de carbohidratos y esperar 15 minutos antes de revisarse los niveles. En caso de que se mantengan por debajo de los 70 mg/dL, hay que repetir dichos pasos hasta que se alcancen los valores deseados. “Los alimentos que provienen directamente de la tierra, como las frutas, verduras, granos enteros y legumbres, son los más recomendables para mantener niveles de glucosa saludables”, apunta la doctora Sadhu.

Sin embargo, cuando se requiere elevarlos de forma rápida hay que optar por media taza de jugo, una cucharada de miel, caramelos duros o gomitas, o una dosis de gel de glucosa.

Para prevenir la hipoglucemia no hay mejor forma que monitorear los rangos de azúcar en la sangre con frecuencia. Los médicos recomiendan que las personas cercanas a un paciente con diabetes sepan cómo manejar esta situación para poder actuar de forma oportuna ya que, ante una crisis, el paciente podría no estar despierto o no poder cuidar de sí mismo. Visita a tu médico para recibir una atención personalizada. •